Para configurar una dieta saludable debe tenerse en cuenta la calidad y la cantidad de los alimentos. Todos los grupos de alimentos pueden y deben incluirse en la dieta siguiendo unas recomendaciones relativas a la frecuencia y cantidad de consumo.
Cada individuo presenta unos requerimientos energéticos diarios. Estos requerimientos son aportados por los alimentos en las distintas comidas, y para asegurar una dieta variada/equilibrada, debe aproximarse a la que se expone en el gráfico:

La dieta mediterránea posee las siguientes características:
- Aceite de oliva como principal fuente de grasa.
- Alto consumo de lácteos y de alimentos ricos en fibra (frutas, verduras, legumbres y hortalizas).
- Consumo frecuente de frutos secos, pescados, pastas y arroces.
- Escaso consumo de carnes rojas.
- Preparaciones culinarias pobres en grasas: hervidos, asados...
El consumo de queso en España puede ser considerado como tradicional y muy ligado a la tierra y la cultura. Prueba de ello son los numerosos tipos de queso que actualmente se encuentran en el mercado, además de las variedades que se acogen a Denominaciones de Origen Protegidas (DOP), Especialidades Tradicionales Garantizadas (ETG) y otras denominaciones reguladas que ligan el origen y elaboración de distintos quesos españoles. El queso se caracteriza por ser un alimento versátil susceptible de incluirse en cualquiera de las tomas diarias:
Desayuno
Las recomendaciones para un desayuno completo en cualquier segmento de edad, incluye como mínimo una ración del grupo de lácteos En esta toma suele predominar el consumo de leche y/o yogures pero puede incluirse el queso fresco o untable para acompañar con pan/tostadas.
Media mañana
Una opción saludable a la bollería industrial (alta en lípidos y ácidos grasos trans) es la del tradicional bocadillo, sándwich de queso mas embutido, o bien un aperitivo de queso.
Comidas y postres
El queso es ingrediente de infinidad de recetas y platos (preparados, precocidos). Como complemento de ensaladas aporta proteína de alto valor biológico (de origen animal) y calcio, entre otros nutrientes de los que carecen las hortalizas y verduras.
Merienda
Al igual que la media mañana, la merienda también es una toma idónea para incluir los productos lácteos en sustitución de otros alimentos con calorías vacías (elevado valor calórico y baja concentración de nutrientes, como los bollos, chocolatinas y otras golosinas).
Cena
Se recomienda que el contenido energético de esta toma sea inferior que el de la comida. La "cena ligera" compuesta por ensaladas de hortalizas y frutas de las que el queso puede ser ingrediente complementario, es un hábito saludable y bastante extendido en la población por factores como la falta de tiempo para dedicar a la preparación de los platos.